INFLUENCIAS

Me pasaba horas y horas, cuando era niña, ayudando a mi madre a cardar la lana y tejiendo ropa de abrigo. También remendábamos la ropa diaria y fue ella, además de mi primera influencia, la persona que me enseñó por primera vez a enhebrar una aguja, coser sobre una prenda y a que la costura además de entretenida era muy útil.

 

Mi segunda influencia, fue mi profesora de Corte y Confección, María Parreño. Con ella aprendí a esforzarme y a luchar por lo que quieres, te apasiona y te gusta. Fue mi referente para pasar del hobby con mi madre a la profesión que quería desempeñar en el futuro.

 

En mi primer trabajo, mi compañera y amiga Isabel, me habló de grandes diseñadores como Balenciaga, Valentino o Vivienne Westwood y nos pasábamos las horas viendo revistas de moda y “jugando” a ser grandes diseñadoras. Nos hacíamos vestidos con mangas abullonadas, llenos de brillos metálicos y lo acompañábamos de grandes cardados.

 

Más tarde y hasta el día de hoy, mi gran influencia ha sido mi propia experiencia. Más que diseñar una gran prenda que trascenderá durante décadas, lo que me apasiona es crear la prenda perfecta para cada persona. Ver como consiguen que finalmente el vestido, el pantalón o la chaqueta se adapta perfectamente a su figura.